martes 13 de octubre de 2009

La educación en valores

Desde hace muchos años la educación en los valores y en el comportamiento social de los jóvenes en las escuelas y colegios viene siendo un tema de debate constante. Máxime si la educación en esos valores están ligadas a la religión. Como anécdota vale rescatar un párrafo aparecido en el Boletín Oficial del Estado del 8 de marzo de 1939, donde dice lo siguiente, “es preciso que en las lecturas comentadas en las enseñanzas de las Ciencias, de la Historia, de la Geografía, se aproveche cualquier tema para deducir consecuencias morales y religiosas. Consecuencia de este ambiente religioso que ha de envolver la educación de la Escuela, ha de ser asistencia masiva en corporación de todos los niños y maestros de las escuelas nacionales, en los días de precepto, a la misa parroquial. El Santo Evangelio será leído con frecuencia e ineludiblemente todos los sábados”.
Mucho ha llovido desde entonces y varias generaciones se han educado bajo este precepto. Para algunos las consecuencias han sido positivas, ya que efectivamente la religión, no solo la católica, educa en valores tales como la convivencia social, los valores o la ética, independientemente de la práctica y uso que haga o haya hecho cada personas de ello.
En nuestros días y como contraste a esa educación de antaño, aunque aún vigente, se ha implementado la tan debatida Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos, que según establece el decreto promulgado a finales de 2006, tiene por objetivo “favorecer el desarrollo de personas libres e íntegras a través de la consolidación de la autoestima, la dignidad personal, la libertad y la responsabilidad y la formación de futuros ciudadanos con criterio propio, respetuosos, participativos y solidarios, que conozcan sus derechos, asuman sus deberes y desarrollen hábitos cívicos para que puedan ejercer la ciudadanía de forma eficaz y responsable”.
La implementación de esta asignatura en España, cumple con una recomendación del Consejo de Europa en el año 2002, donde se afirma que la educación para la ciudadanía democrática es esencial para la misión principal del Consejo, como es promover una sociedad libre, tolerante y justa, además de contribuir a la defensa de los valores y los principios de libertad, pluralismo, derechos humanos y Estado de Derecho, que constituyen los fundamentos de la democracia.
Y hasta aquí el debate y la propuesta de ambas partes. La Iglesia por una parte, con la inculcación en valores, moral y ética, refinados con el paso de miles de años, y la Educación para la Ciudadanía, con los cientos de juicios a favor y en contra, amén de su puesta en práctica. De todo esto se desprende que es necesario y que hay un esfuerzo por la educación en sociedad y el comportamiento que ello conlleva. Pero el punto más importante aquí es la puesta en práctica de estos mensajes, tanto vengan de un lado u otro, para de esa manera lograr sí una mejor convivencia social, respetando a nosotros mismos y a los demás, al tiempo que se hace uso de esos valores en el día a día.

jueves 24 de septiembre de 2009

Avances sociales precedidos por la guerra

Historias de la vida que te ponen libros en la mano. En este caso, y durante un descanso de 45 minutos que tenía en el trabajo, me fui hasta una sucursal de una librería que pone a la venta a bajo coste, libros que no pudo dar salida en su momento. El que escogí es de Laurent Artur Du Plessis y se llama "La 3º Guerra Mundial ha comenzado". Un análisis de la actual realidad geopolítica, con argumentos históricos y referencias económicas, que muy mal defiende su editorial en la síntesis de la contraportada. Todavía no lo he terminado de leer, pero lo que si me ha llamado la atención, despistes de la vida porque con esa información contamos todos, es que todo avance social ha sido precedido de una guerra. Tal vez lo he pensado en algún momento, pero me sorprendí al leerlo y eso indica que quizás lo había olvidado.
Desde el punto de vista histórico, el autor refiere a la sanguinaria campaña que el mongol Gengis Kang realizó en su momento contra buena parte de Asia y que en la mayoría de las memorias de la gente quedó como un atroz conquistador. Pero, y si bien lo fue por lo medios que utilizó, fue hábil e inteligente al imponer la paz y el orden en sus dominios. Lo mismo sucedió con Guillermo I el Conquistador, que libró intensas batallas para hacerse con el poder en Inglaterra y que después de su brutal campaña con miles de muertos, logró convertir a Inglaterra en el país mejor organizado de Europa en esa época.
Y así la historia de los hombres hasta nuestros días, donde en muchos casos vemos la misma actitud y la misma estrategia para expandir los territorios y conquistar nuevas tierras, ahora camuflados bajo el más elegante "conquistar nuevos mercados", pero que en muchos casos no dejan de existir actuaciones bélicas de por medio. Ahí estuvo delante de todos los ojos la embestida contra Irak en nombre de la democracia, que dejó miles de muertos (gente que tal vez con educación no hubiera ido a una guerra), a cambio de la promesa de una libertad, basados en los mismo hechos históricos, pero que no termina de llegar. O el caso de Afganistán, la lucha contra el armamento nuclear en Irán, las repetidas amenazas a Corea del Norte y otros tantos puntos de conflicto en el mundo. Todos abocados a la misma doctrina, primero la guerra, después el saqueo por parte de los triunfantes, y finalmente la promesa que llegará la estabilidad y la paz.
Estos hechos se repiten una y otra vez a lo largo de la historia y tanto se ha cambiado para no cambiar nada. Vivimos en constante movimiento, creemos que los avances llegan porque la tecnología se ha convertido en el instrumento que nos muestra que avanzamos, pero que en realidad está camuflando a un ser humano que avanza mucho más lento de lo que nos parece. La vieja no correlación entre el avance de la técnica y su correspondencia con la evolución del pensamiento en concordancia con los actos y los hechos que de éstos últimos se desprenden.
Libros sobre la paz se han escrito muchos y sobre las alternativas de actuación para no llegar a la instancia bélica también. El Presidente de EE.UU ha dicho ante la ONU que "ninguna nación puede tratar de dominar a otra. Ningún orden mundial que ponga a un país o a un grupo sobre otro puede perdurar". Y también que "la democracia no puede ser impuesta por ninguna nación desde fuera". Esperemos que esa nueva era haya llegado, la de la correspondencia entre el Pensamiento y la acción, al tiempo que se deja detrás la idea de una guerra que traerá paz.

martes 21 de julio de 2009

Le llaman "La Crisis"

Vengo pensando desde un tiempo a estos días sobre lo que, creo, los medios de comunicación han bautizado como "La Crisis". Que en la calle tiene otros nombres, aunque todos remiten a lo mismo "La Crisis". Y efectivamente es global. Basta con abrir correos de amigos desperdigados por aquí y allá en el mundo, o simplemente ojear páginas de los diferentes portales con contenidos informativos y se la está pasando mal en muchas partes. Que los bancos no dan dinero, que en mi empresa no están pagando los sueldos, busco trabajo y no me sale nada, los empresarios se están aprovechando de la situación, está rota la cadena de pagos, no llego a fin de mes, la gente ya no compra ni vende, ni hablar de salir de vacaciones, ir a comer algo por ahí o sencillamente renovar vestuario. Y así estamos, entre macroexplicaciones económicas y microrespuestas financieras, mientras que la gente lucha día a día por salir adelante.
Leyendo y releyendo, escuchando e intercambiando expresiones sale lo de siempre. "Vamos a tener que volver a la calle a demostrar el descontento popular". Pero es que ni eso, porque ya no están por la labor los sindicatos, ni mucho menos los partidos políticos. Y esto último es muy grave, todo en general, pero esto último rebasa todo. Que ni siquiera el Partido Independentista Democrático y Civil de Alcorcón de las Navas, por inventarme algo y para hacer un parangón con pequeños partidos de todas partes, estén por la labor de que los ciudadanos le muestren a sus representantes su indignación, es que hemos tocado un fondo muy al fondo.
Paso siempre por las puertas de las oficinas de empleo de un pueblo que me queda de camino a casa y las colas son siempre interminables. Me da mucha pena por el mundo que estamos construyendo, me da rabia que padres y madres no puedan llevar un salario a casa y sacar adelante una familia. Que haya gente que pasa hambre y que la preocupación de los medios, que deberían también colaborar, sea el enfado de Noel Gallagher por el mal sonido en el festival de Benicassim, la confianza de los empresarios, la caída del turismo o la visita de Moratinos a Gibraltar, cuando hay gente que no tiene para comer ni para pagar un techo. Deje de ir a comer a restaurantes de lujo señor dirigente político al mediodía y pague una comida en un pueblo o barrio para los que más lo necesitan y escúcheles, comprométase a analizar la situación de cada uno y buscar una salida.
Porque cuando están en época de elecciones si que son capaces de juntar dinero para sus partidos y hacer campaña. Junte señor político y reparta, cree empleo, de comida y techo que no le van a faltar votos en la elecciones si trabaja por la gente, que al fin y al cabo es para lo que está.
Y después hablamos de "La Crisis", de las reformas al sistema financiero y de como recuperar la confianza en los inversores y demás temas de entidades de créditos y todo eso.
Hay mucha gente en el mundo que nació en Crisis y morirá en Crisis. Ese debe ser el tema, ese debe ser el debate y el esfuerzo ahora. No lo es la idea de inyectar una y otra vez dinero para que se salven los que ya tienen. No.

lunes 15 de junio de 2009

He vuelto a las andadas

Después de un pequeño gran paréntesis laboral, he vuelto a las andadas periodísticas. Otro sitio, pero como siempre las mismas herramientas. El ordenador para conectarme al mundo, esta vez con ratón y teclado inalámbricos, mi vieja grabadora y he tenido que invertir en un nuevo cuaderno que ya está lleno de notas y un bolígrafo también, pequeñito y funcional. Y con eso me vale. Esto de escribir en prensa es como se dice comúnmente, como andar en bicicleta que no se olvida, pero como calculo bien sabéis, el estado de forma es importante. En este caso no he tenido tiempo ni de pensar en si me encontraba a punto, de entrada y en un plazo de cinco días, si señores y señoras, cinco días, me he escrito dos periódicos. Un total de cincuenta y cuatro páginas yo solito. Puf!!! Yo no sé si habré batido algún record, pero hace una semana estuve un jueves entero, desde las ocho y media de la mañana, hasta las diez de la noche escribiendo sin parar. Solo bajé cinco minutos al supermercado a comprar algo de comida y mientras ingería los alimentos seguía con la vista puesta en la pantalla y tecleando. Catorce horas!!!! Al menos mi record personal si lo batí que desde Madrid en 2001 estaba en diez horas.
Y eso, vuelta al ruedo. Ayer me compré El País, que hacía tiempo que no lo compraba con esto de Internet y me preguntaba a mí mismo, porque nunca lo hice, cómo será tener un día laboral entero para escribir una sola noticia. Que de tiempo a investigar, levantar teléfonos y hablar con los implicados y además a fin de mes, o a principios, no tener ninguna preocupación monetaria. A mí me toca ahora a pie de cañón, comerme dos periódicos mensuales yo solito y además, andar los fines de semana currando de camarero para estar tranquilo con el tema money. Tal vez sean pasos que hay que dar en esta escalera, lo jodido es que no se ve que hay unos peldaños más allá... ya no me atrevo a decir más arriba o abajo.
También he de reconocer que este parón que comentaba en un principio me vino bien, muy bien. No me ha faltado de nada, ni comida, ni en cumplimiento de gastos, y además me he dado el lujo de disponer de tiempo como si tuviera la vida arreglada. Me puse las pilas con la música y aprendí un poquito de solfeo, al menos me acerco ahora a un pentagrama y no me viene la misma sensación que si estuviera ante un escrito en chino. Estuve practicando algo de deporte con salidas a correr por el campo y un poco de bicicleta algún día. También me hice unos buenos largos en la piscina municipal del pueblo, un kilómetro o así cada vez que iba. Y me puse al día con los compromisos pictóricos que tenía. Esto es, me pegué unas buenas sentadas a pintar sobre lienzos y regalé todos los cuadros a los amigos y familiares.
¿Y para qué más? Tiempo para la familia y para estar con los amigos. Disfrutar de todos ellos y ya está. Hablando con allegados, me decían algunos y algunas que no todos disfrutan de una situación de desempleo (tal vez lo mío ya sea por costumbre), pero se ha dado así. La verdad es que sentí que invertía bien el tiempo y que al mismo tiempo progresaba en esas cosas que todos tenemos pendientes de perfeccionar y que a veces por cuestiones de no disponer de tiempo en el día a día, pues vamos dejando de lado.
Me ha dado para pensar también en aquella idea de un profesor de economía catalán que había propuesto lo del salario universal. Esto es una paga que concedería el Estado por el solo hecho de existir. Los pros y contras son muchos y ahí están las miles de páginas Web's que explican en que consistiría. Yo creo que en mi caso me vendría excelente porque me dedicaría a lo mío, a mi familia y amigos, mis pinturas, mi música, algo de deporte y escribir para algún medio de comunicación. Incluso de ir diariamente por el solo hecho de que me gusta el periodismo. Pero parece amigos que no se nos arregla el asunto y que no interesa mucho la iniciativa del catalán. Habrá que seguir tirando para adelante como siempre, con ganas e ilusión claro está, y en la parcela que nos toque. Porque como dice el refrán. "Igual me da estar arriba que abajo, si soy yo el que trabajo".